viernes, 7 de marzo de 2014

Casa CONSUELO (Otur - Asturies): sabores tradicionales

Allá por el año 1935, Ramón y Consuelo abrieron una tienda mixta y casa de comidas con el nombre de "La Mercantil" en la que igual se tomaba un vaso de vino como se compraba jabón para la ropa.
 
La cocina estuvo a cargo de Doña Consuelo hasta su muerte. Desde 1965 el restaurante lleva su nombre, "Casa Consuelo" y del negocio se encargan los hijos y sus respectivas mujeres.
 
Camioneros, viajantes, usuarios de la línea de ALSA, equipos de fútbol y de otros deportes, así como turistas, comenzaron años después a dar fama al establecimiento. Y gracias a mi amigo Manolo, de Tapia de Casariego, hace unos días he conocido este "templo" de la gastronomía tradicional. No le perdono que no lo haya hecho antes, y mira que he estado veces por la zona. Bueno, si le perdono, que para eso somos amigos, y además, nunca es tarde si la dicha es buena.
 
He oído en muchas ocasiones quejarse a hosteleros de ver mermar su negocio como consecuencia de la construcción de variantes de población, y bien es cierto que la carretera ha atraído a muchos negocios de restauración y, consecuentemente a turistas y gente de paso.
 
 
Pero yo siempre he dicho que la carretera da, y la carretera quita; y solo el profesional que ofrece calidad a un buen precio, no necesita lanzar un anzuelo para ver quién pica al paso. Aunque se queja, se queja poco; sabe que el boca a boca lo es todo. Y esto es lo que sucede actualmente en Casa Consuelo: la autopista les ha quitado el paso de ese cliente que podría picar, les ha hecho perder algún que otro vino y/o bocadillo en la barra del bar, pero os aseguro que el cliente fiel, el que sabe lo que se ofrece en Casa Consuelo, se sale de la autopista para ir a disfrutar de su excelente comida. No en vano estaba lleno el día que lo visitamos.
 
Entrando en Casa Consuelo, nos recibió Álvaro, con mandil de cocinero, aunque reconoció que las que mandan en su cocina son las mujeres (razón que pudimos comprobar al final de la comida, cuando salieron todas después del servicio a comer). Y ya con Clemente preparamos la degustación con platos al centro que luego fuimos repartiendo y emplatando ya en la mesa cada uno.
 
Comenzamos con el salpicón de marisco, a base de bogavante, langostino y centollo, con su huevito cocido picado y su punto exacto de vinagreta (aceite de girasol, vinagre y sal). Ya nos decía Clemente que era ideal para comenzar...
 
 
A continuación unas almejas a la marinera, y en el plato lo que deben de llevar unas almejas a la marinera: buenas almejas, ajo, un toque de guindilla, perejil, vino blanco, aceite y engordar al punto con harina. ¡Pero qué ricas!.
 
 
Queríamos probar las patatas rellenas de carne, y, ¡menos mal!. Cocidas, vaciadas y rellenas de carne guisada, con una salsita de azafrán... Ricas, ricas, ricas. ¡Ah!, se me olvidaba avisar: ¡cuidado que vienen calentitas...!.
 
 
Los señores no pueden irse sin probar los calamares en su tinta, nos dijo Clemente. Pues Clemente, una de calamares en su tinta, con la salsita de cebollita bien trabadita y unas patatitas recién fritas. Sabores de antaño.
 
 
¡Bendita la hora!, y bendita la recomendación de Clemente. Así es como quedó el plato (bueno, he de reconocer que con todos los platos pasó lo mismo...).
 
 
Y por fin lo que veníamos buscando, unas verdinas con marisco. El plato estrella de la casa según dicen los mentideros, aunque yo creo que pudiera serlo cualquiera de ellos. En este caso de nuevo sabor, sabor y más sabor. Me recuerda a las primeras que probé (y nunca otra vez igual hasta hoy) en la Casa de Asturias de Madrid en el año 1986. ¡Cuidado que ha pasado tiempo!.
 
 
Y menos mal que Álvaro pudo sacarnos unas poquitas para probarlas, porque tenía una mesa grande que las tenían reservadas. Gracias majo.
 
Ahora que estando en Asturias, ¿cómo podríamos marcharnos sin probar su plato más conocido a nivel mundial?. Pues ahí lo tenéis, fabada asturiana. Buenas fabes (de esas que quedan como la manteca y no sueltan el pellejo) y unos buenos chorizos y morcillas ahumadas, amén del lacón y la panceta. Producto y amor: esta es la cocina de Casa Consuelo.
 
 
 
Y por fin llegamos a los postres (aunque desgraciadamente nos dejamos muchos platos sin probar).
 
El arroz con leche, hecho despacio, lentamente, tomándose su tiempo, y servido en moldes individuales caramelizados como si de un flan se tratara... Se me está haciendo la boca agua...
 
 
Y esa tarta de manzana, finísima, tanto de sabor como de textura, calentita, acompañada de un helado de vainilla. Sin palabras...
 
 
Y el requesón con miel, cremoso, batido con leche, denso...
 
 
Café, copa, y puro no, porque aparte de no estar permitido, no fumamos, que si no...
 
Y si la comida es un espectáculo no lo es menos la bodega de Casa Consuelo. Referencias nacionales y añadas que no se consiguen en ningún otro sitio. De la mano de Món (José Ramón, hermano de Álvaro) fuimos a conocer su bodega. Si váis no dudéis en pedir que os la enseñen.
 
 
Estas son algunas de las "reliquias" y de la historia del vino que se puede disfrutar comiendo.
 
 
Como habéis podido comprobar los platos de nombre corto, tradicionales, con buen producto y tratados a la perfección. Su única pretensión: DAR DE COMER Y QUE VUELVAS. ¡Ahí es nada...!.
 
Solo nos faltó una banda de gaiteros y cantar el Asturias, Patria querida...
 
 
Pues querid@s amig@s, yo volveré. Y vosotr@s, ¿a qué esperáis para ir?.
 
 

4 comentarios:

  1. Querido Jose, creo que cada media hora que pasa te vuelves más asturiano!!, me encanta el post, lo cuentas genial!! hoy no vimos a Alvaro poque estaba en "cocinas", pero nos comimos de pasada unos pinchinos de carne recién hechos de escándalo!!! Porque aunque ese tramo de la autopista por fin ha llegado después de mil años!! y era primordial para nosotros, merece la pena hacer un desvio, parar y volver a la autopista, nosotros lo seguimos haciendo.. bss

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    1. Muchas gracias Marga.
      Porfa, cuando pases por Casa Consuelo, enséñale a Álvaro el post, se quedó un poco "no se como" con tanta foto que me veía sacar.
      Besines y PUXA ASTURIES.

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  2. que pinta tiene esos platos. Asturias patria querida... Me quedo como seguidora y aprovecho para mostrarte mi blog, ¿quieres seguirme tu también? http://unmundollamadomay.blogspot.com.es/ un saludo y gracias

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